Escenario de desarrollo energético sostenible en Colombia 2017 – 2030

Energias renovables no convencionales - CELCO

La política energética acerca de la integración de planes de eficiencia energética y energías renovables tienen impactos a corto, mediano y largo plazo en la competitividad y productividad de Colombia. Este artículo construye un escenario energético entre 2017-2030 basado en planes de eficiencia energética con impacto en la curva de demanda de energía eléctrica. Adicionalmente, este escenario considera la integración de energías renovables para dilucidar aspectos claves de la matriz energética y sus implicaciones para Colombia en un contexto de crecimiento verde. Este artículo aplica una metodología de escenarios para caracterizar las alternativas energéticas basada en premisas vigentes y en perspectivas de desarrollo. Los resultados muestran una disminución de 6000 GWh a 2030 obtenidos por la aplicación de planes de eficiencia energética y un nivel de integración de FNCE de aproximadamente un 20%.

Energías renovables son aquellas cuyo recurso no se destruye y no genera gases de efecto invernadero durante el proceso de producción de electricidad. Entre los recursos renovables se encuentran solar, viento, geotérmica, oceánica y en algunos casos la bioenergía que contempla la biomasa y los biocombustibles. El caso de la generación hidroeléctrica corresponde a una fuente convencional y renovable de energía eléctrica. Este artículo usará el término FNCE para referirse, como lo define la Ley 1715 de 2014, a fuentes que usan recursos renovables no convencionales.

A nivel mundial, el rápido crecimiento en nuevas instalaciones solares fotovoltaicas y parques de generación eólica, están incrementando la capacidad insta-lada de tecnologías que usan recursos energéticos renovables, superando ya el 20% de recurso renovable utilizado para generación de electricidad.

En tal virtud, ese 20% de la matriz energética mundial ha dejado de ser fósil por integrarse a la red con fuentes limpias, renovables y muchas de ellas recursos locales, mejorando la seguridad energética de muchas regiones. Ya existen pronósticos de estudios en 10 regiones mundiales, que aseguran que ese porcentaje se duplicará en mitad de siglo y podría alcanzar un 85% a 2050. Las centrales eólicas representan una de las tecnologías más económicas mientras la solar ha alcanzado la paridad de red en muchas latitudes, sin embargo, es una mezcla de diferentes tecnologías lo que permitiría alcanzar un mayor porcentaje.

Algunas investigaciones están reportando metodologías de evaluación del recurso. Ahí se analiza la utilización y optimización del recurso minimizando pérdidas y la ubicación y aumento de capacidad considerando la posible penetración de renovables a la red. Lo anterior utilizando fuentes limpias o renovables y la utilización de herramientas computacionales en la evaluación y simulación de recurso.

Por otra parte, el Reporte Global Futuro de Renovables REN21, dentro de un amplio rango de posibles proyecciones indica un 15-20 % de renovables a largo plazo, 2030-2050, siendo casi la misma porción que existe. Sin embargo, unas proyecciones más ambiciosas proponen entre 50-95%. Dichas consideraciones incluyen, redes inteligentes, tecnologías verdes en vehículos, tecnologías en edificios e industria.

A nivel regional, América Latina, aún utiliza un porcentaje de combustibles fósiles para producir electricidad, produciendo más de 1500 millones de toneladas de CO2 por año. Sin embargo, sigue siendo una de las regiones más ricas del mundo en recurso energético renovable, donde ya se utiliza la hidroeléctrica como tecnología predominante en la zona, pero posee además valores altos de recurso solar y eólico que apenas empieza a explotar. Los obstáculos que han impedido un mayor desarrollo están relacionados con “la energía renovable es muy costosa en comparación a los combustibles fósiles, pero es un mito. Entre 2009 y 2014 los costos de gene-ración de energía solar han disminuido en un 80%; los costos de generación de energía eólica, alrededor de un 60%”

Además, los avances en Costa Rica, Brasil, Chile, Uruguay, México, son resultado de entre otras cosas, que se han invertido más de 15 mil millones de dólares en energía renovable en la región, “actual-mente, sólo el 6% de la energía en la región proviene de fuentes modernas como lo es la solar, eólica, biomasa o geotérmica. Sin embargo, se espera que para el 2050 esta cifra alcance el 20%”.

Lo anterior, ha abierto en Colombia, un amplio panorama en investigación, desarrollos y mercado alrededor de las energías renovables. Algunos de los temas que empiezan a descubrirse van desde el análisis de recurso energético renovable, que considera los energéticos naturales aprovechables, la optimización del diseño, el análisis y la respuesta a la demanda, el uso de almacenamiento (baterías, volantes de inercia, supercapacitores, etc.) en sistemas aislados o en red, el diseño e implementación de micro-redes y las redes inteligentes, la resiliencia en redes eléctricas, profundizar en programas de acceso a energía sostenible y la inclusión de muchas más tecnologías de movilidad sostenible de bajo impacto ambiental, entre otras.